miércoles, 13 de abril de 2011

Brega



Curro ojos indelebles
escribió una historia en el escote
y lacónica muerte de rumbo
pintó en su boca un corte

sus pequeños cielos que lamían el mar entristecido
de sal no se quejaban
y querer ya no podían

fue a pasitos cortos
-curro -ojos- indelebles-
confundiendo sal y membrillo

Curro ojos apagados
reveló la melodía
enlazada en las trenzas de una calle
y al cruzar por el asfalto
descubrió de su camisa un canto,
así silbando calló la talla
de morir en la tibieza
de una dama que porfiaba
la macana y la palabra.


Curro salió deprisa
con las manos dibujadas
y esbozó con la mirada
-en un papel de bar nocturno-
la milonga eslabonada

al despertar por la mañana
Curro no volvió
y
la damita perturbada
-partiendo sus enaguas-
hiló congoja risa llanto
antes del suicidio.

4 comentarios:

Cinegrera dijo...

Siempre escribiendo tan bello vos, eh!
Lo de mi blog, la verdad es que ni recuerdo si te conté, a vos y otra persona, de su existencia.
Tenemos que comunicarnos más.
Beijos, te sigo.
Mi blog sigue a tu blog. Y me picó el bicho de postear algo.
Mi blog te sigue.
Yo te sigo.
Te sigo yo, después de vos.
Buata?

LJG dijo...

Buataaaaaaaa!
En realidad es bastante fulero este ¿poema?, no? Pero tiene cierta gracia y milonga (en un sentido melódico si no estructural), que me dan ganas de ser alegre ante cualquier avatar de melodrama (a los que ya vengo acostumbrada, vistess?).

Cinegrera dijo...

A mí no me parece fulero el poema.
Lo de milonga no lo había notada, hasta que lo volví a leer. O puede ser que porque lo mencionaste me parezca que es así. (?)
Tiene mucha gracia leerlo.
En cuanto a las ganas de ser alegre... no lo comparto. Va en un uno, opiamente.
Quién quiere ser alegre?
?

LJG dijo...

Cómo que no?
Bueno, no voy a convencerte, maldita neurótica, de que finjas ser alegre.